Reacciones abiertas
Hace 16 años, Chelsea y Barcelona se enfrentaban en uno de los partidos más polémicos en la historia de la UEFA Champions League
El 6 de mayo de 2009, un dramático gol de Andrés Iniesta al minuto 93 le dio el pase al Barcelona a la final de la UEFA Champions League. Junto a Iniesta, Lionel Messi, Xavi, y Samuel Eto’o celebraban a todo pulmón. Estarían a punto de conseguir un histórico triplete de Liga, Copa y Champions League en la primera temporada de Pep Guardiola como técnico.
Aquel tanto de Iniesta le negaba al Chelsea la oportunidad de buscar su venganza dentro de la competencia, ya que apenas doce meses antes, el Manchester United lo había eliminado en la final, en penales, de forma sumamente improbable.
John Terry, el capitán, tuvo la victoria en sus pies, pero falló el quinto y decisivo penal, otorgándole vida al United, que había fallado el tercero de la tanda, cobrado por Cristiano Ronaldo. En la séptima ronda de tiros, Ryan Giggs acertó y Nicolas Anelka falló, dándole a los rojos su tercer título de Champions League en su historia.
Andrés Iniesta celebra el gol con el que el Barcelona eliminó al Chelsea en las semifinales de Champions League en 2009. Getty Images
Aquella noche del 2009 en Stamford Bridge resultó, por los antecedentes, más dramática de lo que se pudo haber esperado. Al final del duelo, el delantero Didier Drogba se plantó frente a las cámaras de transmisión en el campo y apeló a los millones de aficionados que habían visto el partido por televisión.
“¿Están viendo esto? Es una maldita desgracia”, gritó el marfileño. Su técnico, el holandés Guus Hiddink, y algunos de sus compañeros, detenían a Drogba para evitarle multas o suspensiones en el futuro. El centrocampista alemán Michael Ballack, por su parte, se puso cara a cara con Tom Henning Ovrebo, el árbitro noruego que, según los ingleses, le negó seis penales posibles al Chelsea.
Los seis 'pecados' de Ovrebo
Al minuto 23, con el Chelsea arriba en el marcador 1-0 (e igualmente, arriba 1-0 en el global tras empatar a cero en la ida), Dani Alves derribó a Flourent Malouda en el borde del área. Ovrebo pitó, pero designó la falta afuera del área. Las repeticiones mostraron que, en efecto, Alves detuvo a Malouda dentro del área y no fuera de ella. El Chelsea no pudo concretar en el subsecuente tiro libre.
Apenas unos minutos después, la defensa del Barcelona fue vencida otra vez por la velocidad de los atacantes ingleses. Un balón largo dejó a Didier Drogba frente a Victor Valdés. El defensa francés Eric Abidal, alcanzó a Drogba y lo jaló de su camiseta por detrás. El atacante de Chelsea cayó en el área, y Valdés recolectó el balón sin problema. Drogba y la banca de los ingleses protestaron, pero Ovrebo decidió que no fue suficiente contacto para que se determinara la jugada como penal.
Ya en el segundo tiempo, Drogba nuevamente estuvo al centro de otra controvertida decisión de Ovrebo. Al minuto 55, Drogba desbordó hacia el área, peleando con Yaya Touré la posesión del balón. Touré logró posicionarse paralelamente con Drogba y se barrió para sacar la pelota del peligro, aunque el marfileño también cayó. Nuevamente, no hubo silbido por parte del árbitro ante las protestas.
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El Chelsea seguía atacando, y el partido se convirtió en uno de ida y vuelta, con los ingleses buscando el segundo gol decisivo que obligaría a Barcelona a anotar dos, y los culés intentando marcar para tener el preciado gol de visitante que les daba el pase a la gran final.
En los últimos diez minutos, Anelka y Touré pelearon por otro balón peligroso en el área, y Touré nuevamente se impuso físicamente para sacar la posesión. Ante el contacto, Anelka se dejó caer dentro del área. No hubo reacción por parte del árbitro, pese a que en Barcelona pedían una amarilla por simulación al francés.
Anelka continuó atacando, y con un toque elevado dentro del área, el delantero de Chelsea pretendía eliminar a Gerard Piqué de la jugada con el cambio de dirección. Piqué tocó el balón con su mano derecha, en una posición no natural. Esta vez, las quejas de Chelsea se veían sustentadas, pero Ovrebo no concedió el penal.
Finalmente, y tras el gol de Iniesta, Chelsea se volcó totalmente al frente, consiguiendo un tiro de esquina. Un cabezazo le dejó el balón en bandeja de plata a Ballack, quien lanzó un disparo buscando el arco de Valdés. Eto’o se tapó la cabeza ante el disparo y la pelota le pegó en el brazo izquierdo. Igual a lo de Piqué, era bastante común que se hubiera marcado el penal a favor. Pero no fue así.
Pocos minutos después, Barcelona se llevó la victoria y el pase a la final.
De seis decisiones bajo la lupa, al menos tres sí pudieron haber ido a favor de Chelsea. El árbitro noruego volvió a pitar en Champions y se mantuvo hasta 2010, retirándose en 2013 tras lesionarse de su rodilla. El noruego comentó hace algunos años que sigue recibiendo cartas y comentarios en redes sociales por parte de aficionados enojados de Chelsea.
Barcelona conquistó la Champions en 2009. AP Photo
Éxito compartido tras el 2009
Barcelona ganó el título tras eliminar a Chelsea, y ha sumado otros dos títulos en 2011 y 2015 con Lionel Messi como la gran figura del club. A nivel nacional, han dominado junto al Real Madrid la Liga y Copa, con nueve títulos en La Liga para los blaugrana y siete Copas del Rey.
El Chelsea, por su parte, presume dos Champions League en 2012 y 2021, dos Europa League en 2013 y 2019, y una Conference League en 2025 a nivel europeo. En Inglaterra, pese a que han sido asediados por el éxito de clubes como Liverpool y Manchester City, suman tres Premier Leagues en 2010, 2015 y 2017, así como tres FA Cups en 2010, 2012 y 2018.
Y aunque aquella semifinal fue indiscutidamente su duelo más memorable, ambos equipos se han visto las caras cinco veces tras el incidente, con dos victorias para el Chelsea, una para el Barcelona y dos empates. Será la primera vez que se enfrentan en el renovado formato de liga.
VAR, el legado
A dirección de la Federación de Fútbol de los Países Bajos al principio de la década anterior, el VAR comenzó a ser considerado como herramienta para asistir a los árbitros, citando ejemplos como la mano de Thierry Henry en 2009 para eliminar a Irlanda de un posible camino al Mundial, y la semifinal de Champions League entre Chelsea y Barcelona del mismo año.
Una década después, VAR forma parte de gran cantidad de las competencias futbolísticas de primer nivel alrededor del planeta, por lo que el duelo controvertido entre Chelsea y Barcelona sirvió de cierta forma para reforzar la necesidad de recurrir a la tecnología para eliminar errores que podrían afectar partidos de alto nivel.
Y bien, eso servirá de poco consuelo para los aficionados de Chelsea, y a Tom Henning Ovrebo, quien admitió que su actuación aquella noche en Stamford Bridge dejó que desear para impartir la justicia del duelo.