El plan del Barcelona para Tavares está cuidadosamente trazado. La idea es que el delantero inicie su etapa en Cataluña con el equipo Sub-19, antes de dar el salto al Barcelona B. A partir de ahí, el club contempla una futura cesión estratégica, pensada para facilitar su adaptación al fútbol de élite sin comprometer la inversión a largo plazo. Se trata de un camino ya conocido en La Masia, por el que en los últimos años han pasado jugadores como Alejandro Balde, Gavi, Fermín López y Lamine Yamal, hoy habituales del primer equipo.
En caso de cerrarse el acuerdo, Tavares también compartiría entorno con Shane Kluivert, hijo del exdelantero azulgrana Patrick Kluivert y hermano de Justin Kluivert, atacante del Bournemouth.
La salida de Tavares se produciría, además, en un momento complicado para el Norwich City. Los Canaries atraviesan una dura lucha por la permanencia en el Championship, situados en la posición 23 de la tabla, solo por encima del Sheffield Wednesday. Su equipo Sub-18 tampoco ha tenido una temporada sencilla y se mantiene cerca del fondo de la U18 Premier League South.
Aunque Tavares habría podido convertirse en el jugador más joven en debutar oficialmente con el primer equipo del Norwich, el contexto general del club ha limitado las oportunidades para una integración progresiva de jóvenes talentos. No es la primera vez que el Barcelona mira hacia la English Football League en busca de promesas: en 2019, el club fichó al entonces juvenil Louie Barry procedente del West Bromwich Albion, cuando apenas tenía 16 años.