En un mensaje tranquilo y reflexivo, Rafinha explicó que su cuerpo ya no le permitiría competir al más alto nivel. Su última participación fue con el equipo catarí Al Arabi. Ahora, tras pasar más de un año al margen recuperándose de otra grave lesión de rodilla, la decisión, dijo, se había vuelto inevitable.
“Después de un tiempo fuera del campo y tras una larga recuperación, ha llegado el momento de hacer pública una decisión importante. He tomado la decisión de retirarme,” dijo en un video publicado en Instagram esta semana.
“Hace un poco más de un año, sufrí una lesión de rodilla que, desafortunadamente, me impide volver a competir al más alto nivel. Fue difícil aceptar que no podía continuar. Gracias a mi familia por siempre estar ahí, a todos por el amor y el apoyo. Gracias, fútbol, por hacerme quien soy. Adiós.”
Aunque han pasado más de seis años desde la última vez que Rafinha jugó para el Barcelona, el club marcó su retiro con un homenaje público. En un mensaje en X, el equipo catalán le agradeció por representar al club “con orgullo y compromiso” y le deseó lo mejor en el próximo capítulo de su vida. La imagen que acompañaba mostraba a Rafinha sosteniendo el trofeo de La Liga de la campaña 2014–15, la temporada que definió su pico. Jugó 36 partidos en todas las competiciones ese año cuando el Barcelona de Enrique superó a sus rivales para lograr un histórico triplete.