El Real Madrid buscó a Vinícius para generar inspiración en su último enfrentamiento con el eterno rival, el Barcelona. Kylian Mbappé regresaba tras una lesión, pero solo estaba lo suficientemente recuperado para ocupar un lugar en el banquillo.
Se necesitaba que alguien con la icónica camiseta blanca diera un paso adelante y creara momentos de brillantez en tres cuartos de campo. Vinícius respondió con creces, anotando un impresionante gol en solitario en tiempo de descuento de la primera mitad.
Recogió el balón en la banda izquierda, se abrió paso con un túnel sobre Jules Koundé y superó a Pau Cubarsi. Con la portería frente a él, disparó con precisión al ángulo inferior, inalcanzable para Joan García.
Ese tanto devolvió el empate al Real Madrid antes del descanso, con Gonzalo García asegurando la igualdad tras el gol de Robert Lewandowski que había adelantado al Barça. Sin embargo, Raphinha rompió el empate más tarde, marcando el gol de la victoria en un emocionante 3-2 a falta de 17 minutos.