El viaje del Madrid a Jeddah terminó en frustración el domingo por la noche con una dolorosa derrota 3-2 ante el Barcelona en la final de la Supercopa de España. Un partido marcado por errores defensivos y un caótico final de la primera mitad vio a Raphinha anotar un doblete y Robert Lewandowski añadir otro gol. Aunque Vinicius Junior y el joven Gonzalo García marcaron para los Blancos, la noche fue completamente para los catalanes, que celebraron su 16º título de Supercopa.
Sin embargo, para Güler, la humillación no terminó con el marcador. El mediocampista de 20 años, ingresado al minuto 68 por Federico Valverde para intentar cambiar el rumbo, tuvo dificultades para imponerse en el ritmo del partido o penetrar la defensa rival. Su frustración se desbordó al final del encuentro. Mientras el banquillo del Barcelona corría al campo para celebrar la retención del título, Güler fue visto cerca del área técnica, visiblemente enfadado.
En un intento de desahogar su enojo, lanzó con fuerza una botella de agua con su bota izquierda, pero perdió el equilibrio y cayó de espaldas sobre el césped, convirtiendo su frustración en un momento de humillación viral.