Mbappé entró mientras el Real buscaba remontar, pero no logró cambiar el rumbo y terminó claramente frustrado tras el pitido final. El delantero francés evitó cualquier interacción con el Barcelona y sus celebraciones.
Xabi Alonso explicó tras el partido que Mbappé no estaba listo para comenzar con la intensidad que requería el duelo, por lo que decidieron reservarlo para la segunda mitad: “Queríamos que creara desequilibrio y conectara entre líneas. Lo hizo un poco más tarde, pero ya estábamos por detrás en el marcador. Su entrada era para generar amenaza en ataque.”
La derrota añade presión sobre Alonso en su temporada de debut, aunque el técnico minimizó la importancia del tropiezo: “Debemos pasar página rápido. Es solo un partido, una competición menos relevante que otras. Necesitamos recuperar jugadores, mejorar la moral y seguir avanzando.”