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Barcelona, con un segundo tiempo a puro gol y una pirueta mágica de Lamine Yamal, aplastó a Oviedo para volver a mandar …

Barcelona explotó este domingo los errores en defensa del colista, Real Oviedo, y recuperó el liderato de LaLiga, con un punto de margen sobre Real Madrid, gracias a los goles de Dani Olmo, Raphinha y Lamine Yamal, todos en la segunda parte, para redondear.

Pese al resultado, fue un encuentro incómodo para los de Hansi Flick, atascados en la primera mitad por el planteo del cuadro visitante, más combativo desde la llegada del uruguayo Guillermo Almada al banquillo. De hecho, el conjunto asturiano impuso su juego hasta el descanso, pero desaprovechó sus pocas ocasiones al contraataque y concedió demasiado como para aspirar al triunfo en su primera visita al Camp Nou en 25 años.

Todo cambió a los 7 minutos del segundo tiempo, cuando la presión de Lamine Yamal en el área forzó el error de David Carmo que Dani Olmo convirtió en el 1-0. La sentencia llegó a los 12, con una pérdida de David Costas que sirvió el 2-0 a Raphinha y el 3-0 final fue obra de Lamine Yamal, con un remate acrobático.

Ante la cercanía del duelo decisivo europeo del miércoles contra el Copenhague, Flick realizó cinco cambios respecto al equipo que ganó en Praga: oxigenó los laterales con Eric García y la primera titularidad de Cancelo, devolvió a Cubarsí y Lamine Yamal al once, confió en Casadó para ocupar la sensible baja de Pedri en la medular y optó por Dani Olmo en detrimento de Fermín López como mediapunta.

Valiente, el equipo asturiano planteó una presión pegajosa sobre la primera línea azulgrana e impuso el ritmo que más le convenía, sin apenas continuidad por las constantes interrupciones. Con balón, los visitantes tenían las ideas claras: envíos directos para buscar la corpulencia de Viñas, y la velocidad de Ilyas y Hassan por las bandas.

El planteo incomodó al Barça, impreciso y frustrado por la reiteración en las faltas y la dureza en los contactos permitida por el árbitro. Más de 15 minutos tardaron los de Flick en asomarse al área de Escandell. Y de ahí hasta el intermedio, los acercamientos fueron tímidos y aislados, sin protagonismo de los delanteros.

Inofensivos centros laterales se perdían para satisfacción del Oviedo, que a cada paso creía más en sus opciones y no especulaba cuando podía correr. Ilyas disparó desviado desde fuera del área en la primera ocasión de la tarde y tentó a Joan García en una acción individual, y Hassan, en el lado opuesto, probó al guardameta en una acción similar.

Por el lado catalán, el primer y único tiro al arco llegó en el descuento, una volea de Raphinha que despejó Escandell. Un balance muy pobre para Barcelona, obligado a cambiar en la segunda mitad. Pero no fue la mano de Flick, que sustituyó a Gerard Martín por Kounde, sino el hambre de Lamine Yamal y la calidad de Dani Olmo lo que alteró el signo del encuentro.

La presión de Lamine Yamal en el área rival forzó la pérdida de David Carmo y el balón cayó a pies de Olmo, que superó a Escandell con un disparo ajustado.

Sin dar margen a la reacción visitante, el Barça firmó el 2-0 en otro error forzado. David Costas, presionado por Raphinha, buscó a su arqeuro, pero el envío, corto, fue interceptado por el brasileño, que batió a Escandell con un remate picado. El golpe que parecía definitivo y así lo interpretó también Flick, que reservó a Raphinha y Cancelo para darle minutos a Balde y Fermín López.

Pese a los cambios de Almada, el Oviedo bajó los brazos, perdió la convicción en la presión. Y llegó el 3-0: un centro bombeado de Dani Olmo que Lamine Yamal, de zurda y medio cayendo, marcó con un remate de chilena.

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