9 de feb, 2026, 13:01 ET
Hay rivales que definen una etapa. Para Diego Simeone, el Barcelona es uno de ellos. Desde su llegada al banco del Atlético de Madrid, el 23 de diciembre de 2011, cada enfrentamiento ante el conjunto azulgrana puso a prueba el corazón mismo de su idea futbolística: competir al máximo contra uno de los equipos más dominantes del continente. En semifinales de la Copa del Rey 2025/2026, vuelve a encontrarse con ese espejo incómodo, exigente y siempre desafiante.
El Aleti de Diego Simeone afrontará una dura semifinal de Copa del Rey ante Barcelona. Getty Images
Este nuevo cruce reabre una historia cargada de antecedentes recientes. No es un recuerdo lejano: en 2025 del torneo, el Barcelona eliminó al Atlético de Madrid en esta misma instancia, un golpe que todavía resuena y que vuelve a darle contexto y tensión a la serie actual.
Barcelona vs Atlético de Madrid, un enfrentamiento que atraviesa toda la era Simeone
Desde que Simeone asumió como entrenador, el Barcelona se transformó en uno de los rivales más complejos de su ciclo. Así lo reflejan los números: en el historial de enfrentamientos desde diciembre de 2011, el conjunto catalán mantiene una ventaja clara en resultados, especialmente en partidos decisivos y en escenarios de eliminación directa.
Más allá de las estadísticas, el patrón se repite. El Atlético de Madrid suele competir, incomodar y llevar los partidos a zonas incómodas para el Barcelona, pero el margen de error es mínimo. Cada cruce deja la misma sensación: estar cerca no siempre alcanza cuando enfrente hay jerarquía sostenida y precisión en los momentos clave.
## La Copa del Rey como escenario recurrente para Diego Simeone
La Copa del Rey ha sido un territorio frecuente de choque entre ambos durante la era Simeone. En ese contexto, el antecedente más inmediato es la semifinal de 2025, cuando el Barcelona volvió a imponerse y dejó al Atlético a las puertas de la final.
Ese episodio refuerza la idea de una cuenta pendiente. No se trata solo de ganar un partido, sino de quebrar una lógica que se repite en las eliminatorias: series ajustadas, desarrollo parejo y desenlaces que terminan favoreciendo al conjunto blaugrana.
El discurso del Cholo Simeone y el respeto como constante
En la previa de cada cruce, Simeone mantiene una línea discursiva inalterable. Baja el tono, evita la grandilocuencia y pone el foco en el proceso. “No es una final, es una semifinal”, suele repetir, como una manera de proteger a su equipo de la presión externa.
Lejos de hablar de revancha o deuda histórica, el entrenador argentino insiste en el respeto por el rival. Para Simeone, enfrentar al Barcelona es una prueba de crecimiento permanente: medirse ante uno de los equipos que mejor expresa el fútbol de posesión y talento en España.
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Con la ida en el Metropolitano y la vuelta en el Camp Nou, la eliminatoria obliga al Atlético de Madrid a pensar la serie como un todo. Construir un buen resultado en casa y sostenerlo en un estadio históricamente adverso es parte del desafío.
La experiencia indica que ante el Barcelona no alcanza con dominar tramos del partido. Cada error se paga caro y cada oportunidad desperdiciada pesa el doble. Esa dinámica explica por qué este cruce sigue siendo una prueba permanente para Simeone: un rival que exige perfección para ser superado.
Simeone vs Barcelona y una espina que sigue vigente
Más allá de los títulos obtenidos y del cambio estructural que Simeone le dio al club, el Barcelona continúa siendo una de las grandes espinas de su ciclo. Especialmente en eliminatorias, donde el Atlético de Madrid estuvo cerca en más de una ocasión, pero no siempre logró dar el golpe final.
Esta nueva semifinal vuelve a poner todo sobre la mesa. No es solo un pase a la final de la Copa del Rey: es otro capítulo en una rivalidad que acompaña, define y desafía a toda la era Simeone.