Yamal es posiblemente el adolescente más observado del fútbol mundial, tras haber batido casi todos los récords posibles en el Barcelona y haberse convertido en una figura clave de la selección española. Sin embargo, el joven insiste en que la clave de su éxito reside en su capacidad para separar su vida profesional de la personal. En una entrevista con ESPN, el extremo explicó que evita obsesionarse con los rivales o ver infinidad de vídeos de defensas, y que prefiere llevar una vida «normal» de adolescente cuando sale del campo de entrenamiento.
«Hago lo que hace cualquier chico de 18 años: salir con mis amigos, cuidar de mi hermano, jugar a la PlayStation, dar un paseo... cosas así», afirmó.
«Intento pasar tiempo con mis amigos y vivir mi vida. Intento no centrarme únicamente en el fútbol, no estar constantemente concentrado en el partido, ni viendo vídeos del lateral al que me enfrento, nada de eso. Intento disfrutar de todo el día y, cuando estoy en el campo, darlo todo, pero cuando salgo del campo, hago lo mismo, desconectando del fútbol tanto como puedo».