espndeportes.espn.com

Opinión: Julián Álvarez y una semifinal con examen para Barcelona

El delantero argentino lleva 11 partidos sin convertir en todas las competiciones: su último gol fue el pasado 9 de diciembre.

Si hay algo que históricamente hace Barcelona ante sus rivales que no pasan por un buen momento es revitalizarlos. Sucedió en el pasado lejano y en el más reciente: cuando un goleador rival se ahogaba en una sequía goleadora, asomaba Barça como un torrente de agua para refrescar las estadísticas. Robert Prosinecki y Nicolas Anelka, de Real Madrid, o Fernando Torres y Diego Costa, de Atlético de Madrid, son ejemplo de ello.

Julián Álvarez atraviesa la peor sequía goleadora de su carrera mientras Barcelona sigue interesado en contratarlo. EFE/Sergio Pérez

Y ahora, tras más de 100 días sin anotar en LaLiga, Julián Álvarez llega a las semifinales de la Copa del Rey para medirse al Barça. Enfadado consigo mismo, disgustado con su mala temporada, esperando que la afición colchonera y Diego Simeone no se cansen de apoyarlo, el crack argentino espera tener mejores tardes. Y todo eso ante un Barcelona que sueña con su fichaje.

Pese a todo, cuentan por el Camp Nou que el expresidente Joan Laporta, ahora precandidato, ha tenido momentos de dudas con Julián. Ocurrió tras la victoria por 3-1 de Barcelona ante Atlético en LaLiga del pasado diciembre. El argentino apenas apareció y desde el propio club catalán se filtró que se había perdido interés en el futbolista.

¿Un mensaje interesado para desviar la atención o un simple calentón? El caso es que el tiempo ha ido poniendo las cosas en su sitio y ahora, como ha venido contando ESPN, Julián vuelve a ser el sueño de Laporta.

Selecciones Editoriales

2 Relacionado

Más allá de que se tanteen otras opciones más asequible como las de Dusan Vlahovic hay consenso en que Julián es un futbolista perfecto para acompañar a Lamine Yamal y Raphinha en el ataque: incansable en el esfuerzo, con capacidad de asociarse y, pese a su mala racha, con gol.

No obstante, Julián tiene ahora una eliminatoria a doble partido para dejar claro a Laporta que, si un día realmente dudó, estaba equivocado. Laporta querrá ganar porque hay un título en juego. Pero también querrá confirmar que lo que hoy es un sueño debe convertirse en realidad.

Read full news in source page