Hay partidos, duelos, momentos, que quedan grabados en la memoria. Para Julián Álvarez, la semifinal entre Atlético Madrid y Barcelona del año pasado en la Copa del Rey fue muy especial. Es que el argentino brilló en el memorable 4-4 del duelo de ida, aunque finalmente el Colchonero cayó por la mínima ante los culés en la revancha y su equipo quedó afuera en semifinales. Ahora se repite el cruce en el mismo torneo y el delantero redobla el desafío.
Como en 2025, Atlético Madrid y Barcelona definen un boleto para la gran final. La otra semifinal un derbi vasco entre Real Sociedad y Athletic Club. Para la mayoría, los ojos estarán puestos en la primera serie, con el recuerdo tan cercano de aquellas batallas y con Álvarez, figura del equipo de Diego Simeone y en la mira de Barcelona, nuevamente como gran amenaza para los dirigidos por Hansi Flick.
Es una Copa del Rey particular, por este gran duelo repetido y porque Real Madrid quedó sorpresivamente afuera muy temprano. De hecho, en cuartos de final, Barcelona eliminó a Albacete, que venía de dar la gran campanada del torneo eliminando en octavos al Merengue. El campeón defensor no quiso otro golpe inesperado de ese conjunto y así se abrió paso a esta serie contra el Colchonero.
El nuevo y gran desafío de Julián Álvarez
El argentino campeón del mundo, de 26 años, afianzado en el equipo del Cholo Simeone, es su principal carta de gol, pese a que justo ahora atraviesa una racha de 10 partidos seguidos sin convertir entre todas las competencias. Para llegar a semis, Atlético Madrid viene de aplastar 5-0 al Betis y Julián no fue de la partida, pese a ocupar un lugar en el banco de los suplentes, ya que después el DT aclaró que no se sentía bien por un malestar.
Así y todo, será fundamental el jueves 12 en el encuentro de ida, en el Metropolitano, como se estima que ocurrirá en el desquite, el martes 3 de marzo en el Camp Nou.
Precisamente, el 25 de febrero del año pasado, en suelo catalán, en el Estadio Olímpico Lluís Companys, se registró una igualdad histórica, por la calidad y emoción del partido. Julián Álvarez abrió el marcador al minuto de juego y Antoine Griezmann puso el 2-0 a los seis. De a poco, el Barca se recuperó y quedó 4-2 arriba, gracias a los goles de Pedri, Pau Cubarsí, Iñigo Martínez y Robert Lewandowski. Pero cuando restaban apenas seis para cumplirse los 90, descontó Marcos Llorente. Ya en tiempo extra, fue Alexander Sørloth el que selló el empate final.
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Así, quedó todo muy abierto para la revancha en la capital española. Y el 2 de abril solo hubo un gol, en un cruce muy distinto, cuando Barcelona se impuso con el gol que marcó Ferran Torres, a los 27 minutos del primer tiempo. De esa manera, por una ventaja exigua, el conjunto culé avanzó a la definición de la Copa del Rey, dejando con las manos vacías a Simeone y compañía.
Esta vez, Julián, dueño de muchos títulos a su corta edad y con un futuro que sigue prometiendo mucho, tiene un desafío renovado, el de volver a brillar contra Barcelona. Claro que ahora la intención es poder dejar afuera al campeón defensor, el club que quiere llevarse al argentino en el próximo mercado de pases, tras la salida de Lewandowski. Para esa posibilidad falta, sin dudas, y hoy su cabeza está metida de lleno en el Colchonero.
Los delanteros siempre viven del gol y quieren destacarse, como él en este caso, buscando evitar que su mala racha continúe. Igual, Julián disfrutará mucho si Atlético Madrid pasa a la final por cualquier vía.