El ganador de la Copa del Mundo había estado ausente de los entrenamientos durante los dos últimos días, lo que había despertado el temor de que un problema recurrente en la rodilla le mantuviera fuera de juego durante una fase crucial de la temporada. Sin embargo, su regreso a los ejercicios tácticos en grupo sugiere que las molestias en su rodilla izquierda han remitido lo suficiente como para que Álvaro Arbeloa le incluya en sus planes para el fin de semana.
A principios de esta semana, la directiva del Madrid estaba nerviosa después de que Mbappé se viera obligado a quedarse en el gimnasio el miércoles y el jueves. Dada su dependencia de su velocidad explosiva, cualquier inflamación en la articulación es tratada con la máxima precaución por el equipo médico. A pesar de la falta de un informe médico oficial que detalle una lesión específica, el hecho de ver al delantero trabajando con los fisioterapeutas sugería que estaba lejos de estar listo para jugar hace solo 48 horas.
Su regreso al campo el viernes servirá como prueba definitiva de su estado físico. Aunque la prioridad del club sigue siendo mantenerlo sano para el próximo partido de la Liga de Campeones contra el Benfica, el propio deseo de Mbappé de liderar la delantera en la competición nacional parece haberlo empujado de nuevo a la lucha por el partido del sábado en casa.