Echeverri, cedido por el Manchester City, desempeñó un papel fundamental en el polémico gol de la victoria del Girona en los últimos minutos. Con el marcador empatado a 1-1, el joven argentino entró en contacto con Koundé, lo que permitió a Beltrán marcar el gol decisivo en el minuto 86. A pesar de las furiosas protestas del banquillo blaugrana ee y de la posterior revisión del VAR, los árbitros concedieron el gol, sellando así una famosa victoria para los locales.
Anteriormente, Yamal había desperdiciado una oportunidad de oro para adelantar al Barcelona, al estrellar el balón en la base del poste desde el punto de penalti en el tiempo añadido de la primera parte. Aunque Pau Cubarsi abrió el marcador con un remate de cabeza, Thomas Lemar empató casi inmediatamente, preparando el escenario para el drama final. La confesión de Echeverri tras el pitido final no ha hecho más que avivar la frustración del Barcelona tras una semana difícil para el gigante catalán.
El propio Echeverri fue sincero al hablar con la prensa y reconoció que hubo contacto con el defensa francés durante la rápida transición. «Sí, pisé el pie de Koundé, pero iba a toda velocidad y no lo hice a propósito», admitió. «Si el árbitro lo hubiera pitado como falta, lo habría entendido».