Inmediatamente después, el entrenador Hansi Flick intentó mantener un nivel de decoro profesional, aunque no pudo ocultar su incredulidad. Aunque criticó el posicionamiento defensivo de su equipo y el mediocampo «abierto», preguntó a los periodistas de forma incisiva: «¿Qué opinan ustedes? Fue falta, ¿verdad? No hay nada más que decir». Flick concedió a su plantilla dos días libres para «recuperarse» del impacto emocional de la derrota, con la esperanza de evitar que la polémica descarrilara por completo la temporada.
Sin embargo, el extremo brasileño Raphinha se mostró mucho menos reservado que su entrenador. En Instagram, el exjugador del Leeds United reconoció los defectos internos, pero criticó la falta de coherencia. «Bueno, tenemos muchas cosas que mejorar, pero no solo nosotros», escribió. «Es muy complicado cuando las reglas son diferentes, ya sea a tu favor o en tu contra, pero si tenemos que jugar contra todos para ganar, que así sea... Lo haremos...».