La complejidad del acuerdo ha sorprendido a los directivos del United, sobre todo porque, según se informa, el Barcelona ha intentado rebajar aún más el precio de compra. Esto sugiere que, aunque el Barça admira al jugador, su saldo bancario sigue dictando sus movimientos en el mercado.
Balague explicó el enfoque cauteloso inicial del club y la evolución de la situación, declarando al Manchester Evening News: «Era un préstamo porque no podían pagarlo, pero por 30 millones de libras pensaban que, si hacía lo que se esperaba de él, lo pagarían. Esperaban que la situación financiera no les obligara a negociar eso».
El gigante español ha estado buscando activamente en el mercado posibles compradores por si decidieran venderlo inmediatamente. Balague reveló además que Deco habló con gente del Aston Villa y del United, y que se sorprendieron de que los Red Devils lo dejaran marchar y de que el precio fuera solo de 30 millones de libras a los 27 años. Así que vieron que era una oportunidad en el mercado. Este diálogo entre bastidores indica que el club catalán lleva tiempo haciendo sus averiguaciones sobre una posible reventa, manteniendo informados a sus rivales nacionales.