El camino que tienen por delante los hombres de Hansi Flick representa un verdadero reto que encarna lo que Marcelino señaló sobre los jugadores del Barcelona, acostumbrados a la presión de la feroz competencia. El equipo catalán se encuentra actualmente en lo más alto de la Liga con 61 puntos, con una ventaja mínima de un punto sobre su perseguidor, el Real Madrid. Para proteger esta frágil ventaja, los blaugranas deben superar una serie de partidos cruciales de liga, empezando por la peligrosa prueba de este fin de semana contra el Villarreal, seguida de los enfrentamientos contra el Athletic Club, el Sevilla y el Rayo Vallecano a lo largo del mes de marzo.
Más allá de la lucha por el título de liga, en la que el Villarreal pretende ser un obstáculo, la prioridad inmediata de Flick pasa a ser la apremiante semifinal de la Copa del Rey contra el Atlético de Madrid el 3 de marzo. El equipo se enfrenta a la casi imposible tarea de remontar un abultado 4-0 en contra en el partido de ida para alcanzar la final. En el ámbito continental, el apretado calendario se completa con la confirmación del esperado enfrentamiento del Barcelona contra el Newcastle inglés en los octavos de final de la Liga de Campeones, lo que supone una auténtica prueba para la capacidad del equipo de luchar en todos los frentes.