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Barcelona empata y Bayern golea: qué pasó en los 8vos de Champions

Se jugaron la primera tanda de partidos de la ida de los 8vos de final de la Champions League, con grandes goleadas del Bayern y el Atlético

De penalti, sobre la bocina y tras no merecer nada durante todo el partido, el Barcelona logró un empate (1-1) y no sabe muy bien cómo ante un Newcastle que fue mejor y creyó que tenía asegurada la victoria en el minuto 87 gracias a un gol de Harvey Barnes.

Un penalti sobre Dani Olmo y transformado por Lamine Yamal con el tiempo cumplido da una vida extra a los azulgranas, que podrán sentenciar la eliminatoria con su gente la semana que viene.

Yamal, prácticamente en su única aparición del partido, solventó el rácano y débil planteamiento de Hansi Flick ante un Newcastle que paladeó la victoria hasta el minuto 96, cuando con el tiempo cumplido se llevó un jarro de agua fría.

Lamine Yamal anota penal con el Barcelona ante el Newcastle George Wood/Getty Images

De nuevo, como en la fase de grupos, la falta de puntería y un par de chispazos del Barcelona negó a los 'magpies' lo que debería haber sido una merecida victoria.

Sobrepasado por el escenario, como tantas otras veces en la última década, el Barcelona salió a verlas venir. No ayudó la baja en las horas previas de Eric García, que obligó a poner en el campo a Ronald Araújo, ni la completa desconexión de los jugadores de ataque.

Ni Yamal ni Raphinha ni Robert Lewandowski aparecieron por el norte de Inglaterra.

Si el Barcelona se sostenía en pie, ante los golpes del Newcastle, era por la actuación de Joan García, por los achiques de Cubarsí, que despejó un cabezazo de Sandro Tonali en la línea de gol, y por las descargas de Pedri en el centro del campo, que cada vez que tenía el balón era una bombona de oxígeno. Si él no tenía la pelota, el Barcelona sufría.

Así, el Newcastle generaba una y otra vez, pero siempre de forma desviada, hacia Joan García o sin acabar de creerse que podía llevarse la victoria.

El primer aviso serio llegó cuando Anthony Gordon, que había empezado el partido en el banquillo, estrelló un balón en un palo y Joelinton en boca de gol lo empujó a la red. Para suerte del equipo español, era fuera de juego, pero a esa ocasión le siguió el cambio de Pedri, que salió del campo extenuado por el esfuerzo.

Se había lesionado también Marc Bernal, lo que acabó de partir al Barcelona, que recibió el gol en contra en el minuto 87, sin casi tiempo de reacción.

Jacob Murphy tiró una pared en una banda, puso un centro al segundo palo y nadie siguió a Harvey Barnes, que remató a bocajarro y solo. No impactó bien la pelota y esta fue contra el pecho de Joan García, pero la propia inercia la introdujo en la portería.

Explotó St. James' Park y el Newcastle se veía vencedor. Era cuestión de aguantar seis minutos.

Y todo le iba bien hasta que en el minuto 96, Dani Olmo se metió a la desesperada en el área del Newcastle. El centrocampista español dribló y se topó con un torpe Thiaw, que le zancadilleó.

El árbiro italiano Marco Guida no lo dudó. Señaló el punto de penalti y no hubo VAR que salvara al Newcastle. Barnes, ya sustituido, se hundía en su banquillo. Su esfuerzo y brillantez final no había servido para nada.

Porque Yamal engañó desde los once metros a Aaron Ramsdale y se dirigió al público como diciendo "¿Por qué siempre yo?". Incluso en un día que no lo merecía, el Barcelona se llevó un premio de Newcastle, el premio de poder definir la eliminatoria la semana que viene en casa y ante los suyos.

- Goles y asistencias:

1 - Newcastle United: Ramsdale; Trippier (Livramento, m.67), Thiaw, Burn, Hall; Tonali, Joelinton, Ramsey; Barnes (Willock, m.90), Elanga (Murphy, m.67) y Osula (Gordon, m.67).

1 - Barcelona: Joan García; Araújo (Espart m.88), Pau Cubarsí, Gerard Martín, Cancelo; Bernal (Casadó, m.73), Pedri (Olmo, m.70); Lamine Yamal, Fermín (Torre, m.88), Raphinha; y Lewandowski (Rashford, m.70).

Goles: 1-0. Barnes, m.87. 1-1. Yamal, de penalti, m.96.

Exhibición del Bayern camino a cuartos

El Bayern Múnich destrozó este martes al Atalanta con una goleada sin paliativos en Bérgamo, en lo que fue una exhibición tremenda comandada por Michael Olise que cerró el pase a cuartos de final de la Liga de Campeones, salvo hecatombe sin precedentes en Alemania.

El Bayern Múnich saborea ya los cuartos de final. Puede permitirse rotar en la vuelta, experimentar incluso. Cinco goles de rédito obtenidos fuera de casa, que bien pudieron ser más, son una ventaja más que suficiente para saberse clasificado entre los ocho mejores de Europa. Su exhibición en Bérgamo, ciudad de la que salió ovacionado por un público italiano que supo reconocer lo brillante de su juego, bien le brindó esa posibilidad.

Fue una reacción natural de todo el público bergamasco en cuanto encajó el quinto tanto. Un reconocimiento a la evidente superioridad del Bayern y un alivio casi para los propios jugadores 'nerazzurri', entregados durante noventa minutos e incapaces de evitar un resultado sonrojante que deja al fútbol italiano sin representación en la próxima ronda.

Bayern Munich Getty Images

Las opciones de la 'Dea' eran pocas sobre el papel antes del inicio del encuentro. La eliminatoria tenía al combinado bávaro como claro favorito. Así lo reconoció incluso Palladino, entrenador del Atalanta que intentó minimizar el peligro alemán con un planteamiento de emparejamiento al hombre. La idea, robar y contraatacar. No funcionó. El Bayern fue un rodillo que dejó en evidencia su total superioridad individual y colectiva.

Entre todo el talento de los de Kompany, el galo Michael Olise brilló por encima del resto con un despliegue al alcance de unos pocos. Imparable, sencillamente. Dos ocasiones claras en los primeros diez minutos en sus botas advirtieron de los tintes de un duelo sin misterio. Porque en el minuto 12 empezó el festival.

Error de la 'Dea' en defensa. Despiste en un saque de esquina. Estaba tomando aire tras esos primeros minutos frenéticos que impuso el Bayern. Y dejó solo al primer palo a Gnabry, que recibió desde el banderín un pase raso. Se giró y encontró en boca de gol a Stanisic para iniciar el festín.

Olise fue un clamor por banda derecha. Desborde, velocidad. Bernasconi solo pudo asistir a su alarde. Y su gol no se hizo esperar. En el minuto 22, un latigazo con su zurda desde el perfil diestro puso el segundo. Y apenas 3 minutos después sirvió en bandeja el tercero a Gnabry, goleador tras una contra perfecta, resarcido tras su disparo previo a la escuadra. El partido murió en esos 25 minutos.

El resto quedó para la segunda mitad. Nicolas Jackson se sumó a la fiesta para marcar el cuarto tanto nada más reanudar, en el minuto 52. Contra magistral, tacón excepcional de Luis Díaz en la frontal y zapatazo del senegalés para superar a un Carnesecchi desbordado, que aun así evitó en varias ocasiones que la goleada pudiera alcanzar las dos cifras.

Roto completamente el Atalanta, el Bayern no quitó el freno del acelerador. Olise se inventó la enésima maravilla de su partido. Recorte hacia fuera y balón a la escuadra en el 64. Ahí el estadio comenzó a aplaudir la exhibición alemana, que solo rescató una nota negativa: la de la lesión de Alphonso Davies, que entró en el descanso y tuvo que abandonar entre lágrimas.

No era suficiente la 'manita' para los visitantes. Upamecano se estrelló con el palo. Y Musiala cerró definitivamente la goleada bajo palos, embocando el pase de Jackson para certificar el pase a cuartos de final. Ni el gol de Pasalic en el 93 pone en riesgo su clasificación... salvo que la diosa bergamasca no obre un milagro inverosímil en el Allianz Arena.

- Goles y asistencias:

1 - Atalanta: Carnesecchi; Zappacosta (Bellanova, m.67), Hien, Kolasinac (Ahanor, m.55), Bernasconi; Sulemana (Samardzic, m.73), De Roon, Pasalic, Zalewski (Musah, m.55); Scamacca (Djimsiti, m.46) y Krstovic.

6 - Bayern Múnich: Urbig; Stanisic (Guerreiro, m.86), Upamecano, Tah, Laimer (Davies, m.46), (Bischof, m.71); Kimmich, Pavlovic (Goretzka, m.68); Olise, Gnabry (Musiala, m.46), Luis Díaz; Jackson.

Goles: 0-1, m.12: Stanisic; 0-2, m.22: Olise; 0-3, m.25: Gnabry; 0-4, m.52: Jackson; 0-5, m.64: Olise; 0-6, m.67: Musiala; 1-6, m.93: Pasalic.

El Atlético roza los cuartos en el esperpento del Tottenham

Una puesta en escena esperpéntica del Tottenham y su portero Antonin Kinsky, exageración absoluta del error no forzado, impropia de la Liga de Campeones, desencadenó la victoria más fulminante (5-2) que jamás ha logrado el Atlético de Madrid en las eliminatorias del gran escenario europeo, rumbo firme, aparentemente invariable, a los cuartos de final con tres goles de renta y la vuelta pendiente en Londres en una semana.

En 22 minutos, los primeros 16 con el citado guardameta (cambiado por Igor Tudor con el 3-0), machacó al conjunto londinense, que le obsequió con un inicio de noche tan plácido como inimaginable en el Metropolitano. Cada regalo del equipo inglés, a cada cual más espléndido, lo aprovechó el Atlético como debe, con los goles de Marcos Llorente, Antoine Griezmann, Julián Alvarez y Le Normand para dejarlo todo casi sentenciado.

El 4-0 era mejor que el 5-2 final. Porque, después, Pedro Porro anotó el 4-1 aún en el primer tiempo, Julián Alvarez restableció la ventaja con el 5-1 y Oblak falló también en su portería para el 5-2 de Solanke. La eliminatoria está muy encarrilada. Aún no resuelta.

Atlético Madrid aprovechó todas sus oportunidades y goleó al Tottenham en el Metropolitano. EFE

El comienzo no lo habría imaginado el conjunto inglés ni siquiera en su peor pesadilla. Un despropósito sobre el césped resbaladizo del Metropolitano (ya se quejaron algunos jugadores del propio Atlético sobre el estado del verde hace semanas). Nada ya disimula el momento de los ‘Spurs’. Ni esta Champions a la que acudía como contraposición a su realidad sombría, a un punto del descenso en la liga. Sus problemas son evidentes.

La sucesión de hechos fue bochornosa para el Tottenham, que entregó a toda velocidad la victoria al Atlético. Ni a propósito lo habría hecho tan mal. Quedó señalado de forma inequívoca su portero Antonin Kinsky, apuesta imprevista de Igor Tudor -sólo había jugado dos encuentros este curso, ambos en la Copa de la Liga-, culpable de dos de los tres goles que recibió en cuarto de hora y cambiado después del 3-0. Desolado, al vestuario.

La noche fue aciaga para él. Todo empezó sobrepasado el minuto 5. La primera pifia del guardameta, con un resbalón inoportuno justo en el golpeo del balón, significó el 1-0. La pelota cayó en Lookman, que jugó a su lado con Julián Alvarez, quien a su vez hizo lo propio hacia Marcos Llorente, cuyo tiro con el interior del pie derecho terminó en la red.

Después, Mathys Tel remató a las manos de Jan Oblak, Richarlison envió fuera otro intento... Y volvió a fallar el Tottenham atrás. Otro resbalón. Esta vez fue Van de Ven, el vigoroso central de 1,93 metros de altura, quien patinó sobre el césped cuando recibió una cesión atrás. Lo aprovechó Griezmann, que definió como sabe, tan sutil como imparable.

Minuto y medio después, cuando cualquier aficionado pensaba que ya no podía suceder nada peor de lo ocurrido para el Tottenham, aún fue más allá el equipo inglés y su portero. Jugó hacia atrás Van de Ven, despejó de nuevo fatal Kinsky. Ni siquiera se resbaló. Solo ejecutó horrorosamente mal la secuencia del golpeo. Julián Alvarez pasaba por allí. Gol.

El 3-0 en el minuto 15. Igor Tudor cambió al guardameta; entró Vicario, realmente el titular durante toda la temporada hasta la novedosa decisión este martes del técnico recién llegado hace dos encuentros. Tampoco evitó el 4-0, en el minuto 21 y 44 segundos, cuando Robin Le Normand, sorprendente titular en el esquema de Simeone, cabeceó el rechace del cancerbero a un despeje sobre su propia portería de Pape Sarr. Tremendo.

El Atlético ganaba 4-0 sin acreditarlo. Solo aprovechó los errores rivales, tan grotescos algunos que aparecerán seguro en el resumen del año de despropósitos mundiales. La caricatura de la realidad actual de este Tottenham, que de repente se sintió vivo con el 4-1 de Pedro Porro, tan solo aún en el minuto 26, sobrepasado en defensa Ruggeri, y alimentó su fe con otro remate al poste de ‘Cuti’ Romero, tan deseado en verano por Simeone.

Una advertencia para el Atlético. Había aún eliminatoria... si el equipo rojiblanco se descuidaba. También dispuso Marcos Llorente del quinto gol al borde del descanso, entre el descontrol, la locura de un partido incomprensible más allá de una secuencia de concesiones impensables, sobre todo por tanta acumulación en tan poco tiempo.

La diferencia fundamental estuvo en la portería. No hay ejemplo más concreto y rotundo como el origen del quinto gol del Atlético, que pasó del susto del 4-2 a la apoteosis del 5-1 en trece segundos tan solo. De la estirada de Oblak, salvador, al cabezazo de Richarlison y el despeje de Ruggeri, al primer toque de Griezmann que activó a campo abierto, desde tres cuartos de su terreno, la carrera y la conducción de Julián Alvarez hasta el gol. El 5-1.

Ya relanzada la victoria, cuatro goles de ventaja definitivos, salvo hecatombe en Londres, reapareció Pablo Barrios un mes después, tras una lesión muscular; recibió la aclamación popular y sonora del Metropolitano Marcos Llorente, con un descanso merecido; y compensó Oblak un error de su homólogo en la otra portería, cuando entregó el 5-2, anotado por Solanke. El partido concluyó con un tremendo golpe de cabezas entre Cuti Romero y Palhinha, atendidos sobre el césped. Los dos, aturdidos, abandonaron el terreno por su propio pie. Queda la vuelta en Londres. El remate de la eliminatoria.

- Goles y asistencias:

5 - Atlético de Madrid: Oblak; Pubill, Le Normand, Hancko, Ruggeri; Giuliano, Llorente (Sorloth, m. 69), Cardoso, Lookman (Pablo Barrios, m. 69); Griezmann (Koke, m. 81) y Julián Alvarez (Nico González, m. 73).

2 – Tottenham: Kinsky (Vicario, m. 17); Pedro Porro, ‘Cuti’ Romero, Danso, Van de Ven, Spence (Xavi Simons, m. 83); Gray, Pape Sarr; Tel (Gallagher, m. 46), Kolo Muani (Solanke, m. 46) y Richarlison (Joao Palhinha, m. 68).

Goles: 1-0, m. 6: Llorente. 2-0, m. 14: Griezmann. 3-0, m. 15: Julián Alvarez. 4-0, m. 22: Le Normand. 4-1, m. 26: Pedro Porro. 5-1, m. 55: Julián Alvarez. 5-2, m. 76: Solanke.

El Galatasaray golpea primero

El Galatasaray se llevó la victoria por la mínima ante el Liverpool en la ida de los octavos de final de la Champions League gracias a un gol de Mario Lemina en el minuto 7 y forzó a los 'reds' a remontar en Anfield si quieren estar en la siguiente ronda.

El gabonés aprovechó un cabezazo de Victor Osimhen en el segundo palo para emerger en el área pequeña y batir a Giorgio Marmadsahvili, titular en detrimento de Alisson, que no viajó a Estambul por problemas físicos.

Tras el gol, el conjunto otomano resistió las acometidas de los de Arne Slot y mantuvo la ventaja para irse por delante al encuentro de vuelta en Anfield.

El partido pudo tener un rumbo totalmente distinto a los dos minutos de juego, pero Florian Wirtz desaprovechó una ocasión clamorosa y disparó fuera cuando tenía la portería libre tras un fallo de Lemina en la salida del balón.

En los primeros compases del duelo, el Galatasaray no estuvo cómodo desde atrás, aunque los 'reds' no aprovecharon las concesiones claras que ofreció el equipo turco.

Mario Lemina convirtió el gol de Galatasaray en el triunfo ante Liverpool por octavos de Champions. Getty Images

A pesar de su inicio dubitativo, los locales fueron los primeros en golpear. Un gran centro de Gabriel Sara, que estuvo muy activo en la primera mitad, propició un remate de Osimhen en el segundo palo que terminó de meter en la red Lemina en el área pequeña.

El Galatasaray continuó creando peligro y rozó el segundo con un centro de Ismail Jakobs que remató Oshimen, pero se topó con Mamardashvili.

Los visitantes reaccionaron y rozaron el empate en primera instancia con un remate de Wirtz que repelió Ugurcan Cakir y un minuto después Konate envió el balón desviado con un potente disparo desde fuera del área.

El encuentro mantuvo un ritmo intenso y todos los balones divididos eran ganados por el equipo turco, que tuvo muy clara la estrategia a llevar a cabo de encerrarse y hacer transiciones rápidas para crear peligro.

Antes del descanso, Oshimen mandó el balón fuera tras un fallo en el despeje de Konate y Wirtz se topó de nuevo con Cakir.

Los segundos cuarenta y cinco minutos comenzaron con un derroche de energía de los de Arne Slot, que de nuevo perdieron dos oportunidades de empatar la contienda.

El húngaro Dominik Szoboszlai se encontró con Cakir, mientras que Alexis Mac Allister desaprovechó una gran oportunidad desde el punto de penalti que mandó muy desviada.

A pesar de ese arreón inicial, el Galatasaray se lanzó al ataque e incluso vio cómo le anularon un gol a Osimhen, que ganó la partida a los centrales 'reds', por fuera de juego previo.

El encuentro bajó revoluciones y el ritmo se pausó. Hasta el minuto 66, no llegó la siguiente ocasión del Liverpool con un mano a mano de Hugo Ekitike en el que el guardameta visitante le ganó la partida.

En el minuto 70, el equipo inglés tuvo la mejor ocasión e incluso Konaté llegó a marcar, pero, tras dos minutos de revisión, el VAR consideró mano del defensor francés.

Hasta el pitido final, el Galatasaray controló el partido y se hizo con una victoria que le da esperanzas de estar en los cuartos de final.

- Alineaciones y goles:

1 - Galatasaray: Cakir; Singo, Sánchez, Bardakci, Jakobs; Torreira (Gundogan, m.93), Lemina (Sallai, m.77); Yilmaz (Elmali, m.93), Gabriel Sara (Boey, m.88), Lang (Akgun, m.77); Osimhen.

0 - Liverpool: Mamardashvili; Joe Gomez, Konate, Van Dijk, Kerkez (Robertson, m.60); Gravenberch, Mac Allister; Salah (Frimpong, m.60), Szoboszlai, Witz (Gakpo, m.73); Ekitike.

Gol: 1-0, min. 7: Lemina.

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