En el transcurso de las últimas semanas, internet ha estado repleto de memes, opiniones y análisis del espectáculo de Bad Bunny en el Super Bowl – y con razón. Cariñosamente llamado el “Benito Bowl”, su presentación celebró y llamó la atención sobre el entorno social, político y cultural de Puerto Rico y América Latina en general. Las reacciones globales a las elecciones estéticas del cantante para el espectáculo resaltan el amplio alcance y el impacto del arte y la moda latinoamericanos.
A su manera, Diego Bendezu, Marcelo Gutierrez y Tanya Meléndez Escalante forman parte de este mayor alcance global, como tres potencias latinoamericanas que están sacudiendo el mundo de la moda, a través de la fotografía, el maquillaje y la educación.
Como parte de una extensa tradición de latinoamericanos que han moldeado, tanto silenciosa como audazmente, incontables aspectos de la moda, Diego Bendezu, Marcelo Gutiérrez y Tanya Meléndez-Escalante son tres de los latinoamericanos galardonados con los Premios Vilcek 2026. Sus obras, inspiradas por sus experiencias migratorias y su herencia cultural, abordan diferentes características de la moda pero todas resaltan la resiliencia y la influencia de sus respectivas culturas en el mundo.
Nuestras noticias por WhatsApp
Recibe gratis semanalmente las noticias más útiles para inmigrantes directo a tu celular y habla con nuestros reporteros.
Recibir noticias al WhatsApp
Revisa WhatsApp para ver nuestros mensajes.
El fotógrafo nacido en Perú, Diego Bendezu, quien recientemente ganó el Premio Vilcek a la Promesa Creativa en Moda y Cultura y un premio de $50.000, no es ajeno al Super Bowl. En 2024, comenzó a colaborar con el diseñador de moda Willy Chavarría. Al año siguiente, Chavarría diseñó la colección del Super Bowl LIX de Kendrick Lamar y Bendezu fotografió la campaña.
Diego Bendezu Vilcek Foundation fashion
Fotografía de Tanya Meléndez-Escalante, cortesía de la Fundación Vilcek.
Su camino para convertirse en un artista editorial y comercial exitoso está profundamente arraigado en su historia migratoria. En 2005, cuando tenía casi 12 años, Bendezu se mudó de Ica, Perú, para reunirse con su madre y su hermana en Brooklyn, Nueva York. Profundamente impactado por su experiencia, Bendezu dijo que comenzó a inclinarse hacia historias de inmigrantes y a capturar la belleza de la vida de la clase trabajadora.
El proyecto que definió su trayectoria como artista, “Dear Lima”, fue un ensayo fotográfico sobre inmigrantes venezolanos que trabajaban en un lavadero de autos en Lima, la capital del Perú. En vez de capturar la monotonía del lavadero, hizo retratos de los trabajadores con sus estilos propios, humanizando la forma en que serían vistos a través de sus fotografías. “Como inmigrante, cargo una profunda empatía por aquellos que navegan nuevos comienzos”, dijo. “Y esa perspectiva está en el núcleo de mi trabajo.”
Diego Bendezu Vilcek Foundation fashion
Fotografía de Diego Bendezu en una sesión de fotos. Foto: Cortesía de la Fundación Vilcek.
A pesar de fotografiar muchos proyectos comerciales a gran escala, Bendezu es cuidadoso de que su cámara no sea una herramienta de voyeurismo sino de reconocimiento. “La fotografía se ha convertido en mi manera de dar flores a quienes rara vez las reciben”, dijo.
A través de la fotografía, Bendezu busca destacar y preservar su cultura peruana y mostrar las estéticas latinoamericanas. Con ese fin, como parte de un proyecto en curso, ha estado documentando danzas tradicionales peruanas y sudamericanas, que sin un registro podrían perderse en la historia.
“Estoy impulsado por la creencia de que la moda no es solo un campo estético, sino un lenguaje poderoso a través del cual expresamos identidad, dignidad, resistencia y pertenencia”, dijo Bendezu.
Marcelo Gutierrez Vilcek Foundation fashion
Diego Bendezu posa para una fotografía. Foto: Cortesía de la Fundación Vilcek.
De manera similar, Marcelo Gutiérrez, un maquillador de Colombia, ve la moda como una suerte de lenguaje. Pocos años después de que naciera, su familia llegó a Miami como refugiados. “Fui el primero en la familia en aprender inglés, lo practicaba en lugares como el consultorio del médico, en donde traducía para mis padres”, dijo.
Esa responsabilidad le enseñó resiliencia y adaptabilidad, rasgos que, dice, son esenciales en su profesión. Cuando cumplió veinte años, Gutiérrez se mudó a Nueva York sin conexiones ni dinero, listo para trabajar incansablemente.
En Nueva York, Gutiérrez se unió a colectivos como Hood by Air y Dis, ahora conocidos como Torso Solutions, construyendo poco a poco su comunidad. La vida nocturna en Nueva York, y particularmente la cultura de bares, fueron formativas para su visión artística incipiente. Comenzó a experimentar con el maquillaje en su rostro y también conoció a otros artistas en los bares a los que iba. “Cuando te mudas solo a Nueva York o a cualquier lugar nuevo, no tienes más opción que mirar hacia adentro y descubrir de qué estás hecho”, dijo Gutiérrez.
Marcelo Gutierrez Vilcek Foundation fashion
El maquillador artístico, Marcelo Gutiérrez, posa para una fotografía. Foto: Cortesía de la Fundación Vilcek.
Su introspección dio forma a su enfoque artístico y eso lo ha convertido en un maquillador muy solicitado en la industria, con clientes como Vogue, Harper’s Bazaar, Chanel y Louis Vuitton. En 2025, cuando Madonna regresó a la Met Gala después de seis años, Gutiérrez hizo parte de su equipo y del de Tom Ford.
“La moda es una industria que recompensa la perseverancia y la obsesión”, dijo. “He trabajado en ella por más de once años, construyendo una práctica artística consistente y en constante evolución sin comprometer mi voz ni mi visión de lo que la moda puede llegar a ser: no es solo la creación de imágenes, sino narración y crítica cultural.” Ese mismo año, Gutiérrez trabajó con la supermodelo canadiense Linda Evangelista para Perfect magazine. Para su look, pintó hendiduras en sus cejas, como un homenaje a la historia de la moda latine y la cultura queer.
Recientemente, Gutiérrez recibió $50.000 y el Premio Vilcek a la Promesa Creativa en Moda y Diseño. Quiere que su trabajo invite a las personas a cuestionar nociones profundamente arraigadas de belleza. “Abordo la belleza como un lenguaje subliminal, subversivo, no uno que sermonea, sino que amplía suavemente las definiciones de quién es visto, celebrado o considerado bello”, dijo Gutiérrez.
Tanya Meléndez-Escalante Vilcek Foundation fashion
Una paleta de maquillaje de la colección en curso de Marcelo. Foto: Cortesía de la Fundación Vilcek.
Tanya Meléndez-Escalante también ha estado intentando subvertir nociones monolíticas en la industria de la moda. Como administradora de artes y curadora de moda en The Museum at FIT (MFIT), Meléndez-Escalante ganó $100.000 y el Premio Vilcek en Moda y Cultura por diseñar exposiciones y programas para mostrar los diversos estilos y talentos de moda a través de las culturas de América Latina.
“Veo la moda como una práctica corporizada y vivida”, dijo. “Podemos conectar o desconectarnos de otros a través de ella”.
En 2009, inició Cross Pollination, su primer programa en MFIT, para asociar a estudiantes en Nueva York con instituciones educativas alrededor del mundo. Cross Pollination, que aún se realiza anualmente, es uno de los más de cien programas que fundó en MFIT.
Cuando estaba creciendo en Ciudad de México, Meléndez-Escalante descubrió desde sus cinco años de edad que quería ser parte de la escena de la moda. Su madre enseñaba patronaje a estudiantes de secundaria, así que creció viendo batallones de máquinas de coser y diferentes tipos de telas. Más adelante, asistió a una conferencia en el Museo de Arte Moderno de Ciudad de México y aprendió sobre el trabajo de artistas conceptuales mexicanos.
Al darse cuenta del potencial de los museos para repensar la comprensión pública de las artes y las culturas, comenzó a trabajar en exposiciones que pudieran cambiar una concepción arcaica y equivocada del mundo: que América Latina es una región subdesarrollada y homogénea, con un único sentido estético.
En 2023, Meléndez-Escalante co-curó ¡Moda Hoy!, una exposición que presentó a creadores de países latinoamericanos, así como a diseñadores de ascendencia latinoamericana que viven en Estados Unidos. La exposición encapsuló la diversidad y riqueza de las modas y tradiciones de toda la región a lo largo del tiempo.
“El lugar donde ahora vivo es muy diferente del lugar donde crecí y estos dos son muy diferentes de los lugares que he visitado. Estas experiencias hacen que te vuelvas profundamente empática”, dijo Meléndez-Escalante. “Esto es lo que impulsa mi trabajo, el deseo de crear el mismo nivel de compasión y comprensión para otros a través de la moda”.
La Fundación Vilcek ahora está aceptando solicitudes para los Premios Vilcek 2027 a la Promesa Creativa en Ciencia Biomédica y Artes Culinarias. Las personas elegidas para este premio recibirán: un premio en efectivo sin restricciones de $50.000; una oportunidad para reflexionar sobre cómo la experiencia del solicitante como inmigrante ha moldeado su éxito; un respaldo invaluable de líderes en el campo de las artes culinarias; y una campaña integral de relaciones públicas para promover el trabajo de cada solicitante. Para obtener más información y postularse, visitevilcek.org.
Traducción: Ana Maria Betancourt Ovalle.