En declaraciones a los medios de comunicación, Flick reveló los ajustes tácticos concretos que exigió en el vestuario y que transformaron el rendimiento del equipo. El entrenador explicó su decisiva intervención: «Jugamos de forma demasiado directa en la primera parte. Ellos son buenos al contraataque y nosotros no lo estábamos haciendo bien. En la segunda parte conseguimos controlar mejor el partido.
«La primera parte fue muy dura. Sabíamos que nos presionarían. Marcamos dos goles, pero tuvimos muchos altibajos. Pusimos el 3-2 y, en el descanso, les dije a los jugadores que estábamos presionando constantemente hacia delante. Les dije que teníamos que presionarles, controlar el balón y colarnos por detrás cuando pudiéramos. Y funcionó bien».