Las repercusiones han llegado hasta las más altas esferas del Gobierno regional, y el consejero de Deportes de Cataluña, Berni Álvarez, ha calificado el carácter premeditado de los discursos de odio como un «enorme paso atrás» para el deporte.
Yamal, que ya ha disputado 25 partidos con la selección española y desempeñó un papel fundamental en su triunfo en la Eurocopa 2024, reafirmó su identidad al tiempo que pedía más respeto. En una emotiva publicación en Instagram, declaró: «Soy musulmán, Alhamdulillah. Ayer, en el estadio, se escuchó el cántico de “el que no salta es musulmán”. Sé que jugaba con el equipo rival y que no era algo personal contra mí, pero como musulmán no deja de ser una falta de respeto y algo intolerable. Entiendo que no todos los aficionados son así, pero a aquellos que cantan estas cosas: utilizar una religión como burla en un campo de juego os convierte en personas ignorantes y racistas. El fútbol es para disfrutarlo y animar, no para faltar al respeto a las personas por lo que son o en lo que creen».