El inicio de la segunda parte estuvo marcado por una polémica decisión arbitral: el árbitro español Mateo Busquets Ferrer expulsó directamente al joven defensa Gerard Martín por una entrada fuerte sobre el jugador del Atlético Tiago Almada en el centro del campo.
La repetición televisiva mostró que Martín tocó primero el balón y, a continuación, su pierna golpeó con fuerza el tobillo de Almada.
El incidente provocó fuertes protestas por parte del entrenador del Atlético, Diego Simeone, quien primero celebró la decisión, ya que el marcador se habría igualado tras la expulsión de Nicolás González al final de la primera parte, antes de estallar de ira por la posterior rectificación.
Lee también: Sobre las ruinas del Liverpool... Haaland logra un hito excepcional
Leer también: Una derrota amarga: Mbappé falla en la prueba... y el Mallorca aprovecha el resquicio del veterano
Por su parte, el entrenador del Barcelona, Hans Flick, se mostró satisfecho tras la intervención de la sala del VAR, ya que Busquets Ferrer se dirigió a la pantalla situada al lado del campo y el árbitro acabó anulando la tarjeta roja y sustituyéndola por una amarilla, lo que permitió a Gerard Martín permanecer en el terreno de juego.