La leyenda del fútbol inglés y exjugador del Manchester United, Rio Ferdinand, ha expresado su gran admiración por la fortaleza moral que ha demostrado el joven internacional español Lamine Yamal, jugador del Barcelona, al hacer frente a las prácticas racistas a pesar de su corta edad.
Apoyo frente al abuso
La postura de Ferdinand en apoyo a Yamal se produjo después de que este último fuera objeto de acoso racista durante el partido de la jornada 30 de la Liga española, disputado el pasado sábado entre el Barcelona y el Atlético de Madrid.
El astro inglés también se detuvo en la postura del joven jugador ante los cánticos islamófobos que coreó un sector de la afición durante el partido amistoso entre España y Egipto la semana pasada, cuando se escucharon gritos de «quien no salte es musulmán» en las gradas.
Una voz que traspasa los límites de los campos
En un vídeo publicado en su cuenta oficial de la plataforma «X», Ferdinand afirmó que el valor de Lamine Jamal va más allá de su talento futbolístico.
«Lo que realmente me impresiona es que es más que un simple deportista; ahora está utilizando su posición para poner de relieve el fenómeno de la hostilidad hacia los musulmanes en los estadios», afirmó.
Ferdinand continuó explicando el significado de esta postura: «Estamos ante un joven de 18 años que habla con valentía y claridad, sin esperar a acumular años de experiencia para manifestar su postura. Ha tomado la decisión por iniciativa propia de rechazar estos abusos», calificándolos de «falta de respeto, que traspasan los límites de lo aceptable y entran en el ámbito del racismo que debe ser denunciado ante todos».
Elogio a la publicación histórica
Ferdinand describió el tono que utilizó la estrella del Barcelona en su respuesta a través de Instagram como «absolutamente perfecto», en referencia a la denuncia explícita del jugador contra esos cánticos.
Lamine Yamal había acaparado la atención con su rechazo rotundo a las burlas hacia las religiones, afirmando en su publicación: «Soy musulmán, y alabado sea Dios».
Yamal aclaró en su comunicado público que era consciente de que el cántico tenía como objetivo provocar al equipo rival y no iba dirigido directamente contra él, pero añadió: «Como musulmán, considero que este comportamiento constituye una falta de respeto totalmente inaceptable».