El Barcelona sufrió un doble golpe en la primera parte del partido de ida de cuartos de final de la Liga de Campeones contra el Atlético de Madrid: perdió a un defensa y encajó un gol decisivo en pocos minutos.
Todo empezó con la intervención del VAR: el árbitro revisó un choque entre Kubarsi y Giovanni Simeone, anuló la amarilla al defensa y le mostró directamente la roja, dejando al Barça con diez.
Aprovechando la superioridad numérica, Julián Álvarez marcó de falta directa en el 44’, colocando el balón en la escuadra y confirmando la ventaja colchonera.
En pocos minutos, el Barcelona quedó con diez hombres y abajo en el marcador, una desventaja clave antes del descanso.