El FC Barcelona está indignado con la UEFA y presentó una queja oficial el jueves por la noche. La razón es la tarjeta roja que Pau Cubarsí recibió el miércoles.
El miércoles, en la Liga de Campeones contra el Atlético de Madrid, todo salió mal para los catalanes. En el minuto 44, Julián Álvarez recibió un pase en profundidad y Cubarsí corrió tras él.
El defensa español rozó al argentino, que se dejó caer. Cubarsí vio la roja y el Barça se quedó con diez.
Con diez, el Barça no pudo y el Atlético ganó 0-2. El club azulgrana, que se siente perjudicado, exige cuatro medidas a la UEFA.
«Para el Barcelona es imposible competir en igualdad de condiciones con otros clubes. No es la primera vez que decisiones arbitrales escandalosas perjudican a este club», señala el comunicado.
El club pide acceder a la comunicación entre el árbitro y el VAR, que Istan Kovács admita su error y sea sancionado, y que también se sancione al VAR, Christian Dingert.