La Federación Polaca de Fútbol confirmó el viernes el fallecimiento inesperado de Magiera, segundo entrenador de la selección. Se sintió indispuesto mientras corría y fue trasladado al hospital militar de Breslavia, pero los médicos no lograron reanimarlo. La noticia ha afectado profundamente a Lewandowski, con quien mantenía un vínculo cercano, tanto profesional como personal; según Mundo Deportivo, está «profundamente afectado». Magiera, exjugador y entrenador del Legia de Varsovia antes de unirse al cuerpo técnico de Jan Urban en la selección, era muy respetado. Su repentina pérdida sumerge al fútbol polaco en el luto.