El partido empezó mal para el equipo renovado, que encajó un gol temprano que dio ventaja al Sevilla. Sin embargo, la tenacidad mostrada tras ir por detrás en el marcador sugiere que el espíritu del «cholismo» está bien arraigado incluso en los miembros más jóvenes de la plantilla. «Empezar con ese 1-0 en contra, tras una jugada que se podría haber resuelto mejor, podría habernos dejado en una mala situación en el partido, y eso no ocurrió», señaló Simeone. «Nos recuperamos gracias a los chicos y a cómo lucharon, y eso me hace feliz».