«Sí, podemos... Sí, podemos...». Con este cántico, jugadores y afición del Barcelona abandonaron el Spotify Camp Nou tras ganar 3-0 al Espanyol en la 31.ª jornada de Liga.
No fueron solo gritos de entusiasmo; se convirtieron en un lema que refleja el ánimo del equipo antes de visitar al Atlético de Madrid en la vuelta de cuartos de final de la Liga de Campeones, donde los hombres de Hansi Flick buscan remontar dos goles y lograr una gesta histórica en el Metropolitano.
Mentalidad nueva y confianza firme
Según «Marca», en el vestuario reina el respeto, la humildad y una gran confianza.
Reconocen la dificultad de visitar a un rival fuerte, pero confían en su capacidad de remontada.
El Atlético solo ha perdido 3 de 23 partidos allí este curso, uno precisamente contra el Barça; aún así, la fe azulgrana permanece inquebrantable.
Hay unidad y cohesión en el grupo.
Marca añade que la relación entre el técnico alemán y la plantilla es óptima y que el vestuario se ha unido en torno a la ambición y la determinación. Los jugadores creen que pueden lograrlo en el Metropolitano, aunque saben que necesitarán un esfuerzo excepcional durante los 90 minutos.
El lema «Sí, podemos» se repite como un mantra, algo inusual en la cultura azulgrana. Los jugadores coinciden: harán falta concentración, presión, sacrificio, solidaridad y serenidad durante los 90 minutos. Son los valores que Flick ha subrayado en sus últimas charlas.
Más allá del lema
El diario añade que, conscientes de que la calidad técnica no basta, Flick y el plantel se preparan física y mentalmente para sufrir y darlo todo en busca de las semifinales.
En Barcelona nadie menciona lo imposible: «Sí, podemos» es un plan de acción que se plasmará el martes en el campo.