La UEFA ha seguido de cerca el partido entre el Atlético de Madrid y el FC Barcelona. Tras la ida (0-2), el Barça protestó las decisiones arbitrales.
El lunes, el Órgano de Control, Ética y Disciplina de la UEFA desestimó el recurso, por lo que el asunto queda cerrado.
Los catalanes protestaron por las decisiones del árbitro István Kovács, especialmente por un posible penalti no pitado a Marc Pubill tras un saque de puerta.
Será el sexto duelo entre ambos esta temporada. Para evitar nuevos problemas, la UEFA ha designado a Clément Turpin, quien pitó la final de la Liga de Campeones 2022 entre Liverpool y Real Madrid (0-1).
Además, estará en el Riyadh Air Metropolitano el máximo responsable de arbitraje de la UEFA, Roberto Rosetti, quien posiblemente se reúna con medios españoles más adelante.
Peter Sippel actuará como observador arbitral. Estas medidas subrayan la importancia del encuentro para el organismo europeo.
Además, el martes el Barça presentó una queja informal por el estado del césped, que medía cuatro milímetros menos de los treinta permitidos, por lo que se dio la razón al equipo local.