La derrota ante Atlético de Madrid en la Champions no debería afectar la continuidad del alemán como entrenador.
Hansi Flick sigue siendo el arquitecto ideal para Barcelona. Cayó antes de tiempo en la Champions League por segunda temporada consecutiva, pero para nada cambia el plan. Ni el suyo ni el del club.
La derrota ante Atlético de Madrid en la Champions League no debe afectar la continuidad de Hansi Flick en Barcelona. EFE/Juanjo Martín
El fichaje estrella de Joan Laporta y Deco para próximo verano es conseguir lo antes posible que el técnico alemán renueve su contrato hasta 2028. Luego ya puede venir el resto.
Las conversaciones para la renovación del alemán se aparcaron para poner el foco en el fútbol pero, ya sin Champions y con su segundo título de LaLiga en el bolsillo, es hora de olvidar lo pasado y mirar a un futuro en el que Flick debe seguir teniendo un papel protagonista.
El ex-Bayern Munich ha entendido como si fuera un local más lo que es Barcelona y sus jugadores también entienden y creen en su idea. La plantilla está a su gusto pero la eliminación en cuartos de la Champions obligará a invertir en nuevos fichajes y también a enseñar la puerta de salida a algunos jugadores. Así funciona el negocio.
Flick debe ser el primero en firmar pero, tras él, Deco y Laporta quieren un central zurdo de garantías y un delantero que se amolde a las necesidades de la plantilla. Alessandro Bastoni y Julián Álvarez son el plan A pero el técnico alemán ya ha demostrado que no tendrá problemas para adaptarse y ser flexible si finalmente hay que optar por el B o el C.
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Antes de eso toca pasar el luto. Hansi Flick terminó el partido del Metropolitano decepcionado y descorazonado. Su equipo mereció mucho más, pero él entiende que el merecer no siempre significa ganar y la desilusión, que no la sensación de fracaso, será un elemento a borrar en los próximos días para él y su tropa.
Los críticos cuestionan los riesgos de la defensa adelantada y que Flick no ha sabido transmitir a su equipo mordiente defensiva. Pero el alemán, como otros técnicos del Barcelona que triunfaron en el pasado, tiene claro que la mejor manera de defender es atacar bien. Y eso no cambiará. Y no debería.