El principal obstáculo es que Rashford no se ha consolidado como titular en el Barça y su continuidad implica un salario muy elevado. Su fichaje cuesta 30 millones de euros, cantidad que se sumaría a una de las fichas más altas de la plantilla, aunque el inglés está dispuesto a rebajarse el sueldo para quedarse.
El club busca extremos más baratos y con futuro. Aunque ha rendido bien, su alto coste y su papel de suplente podrían devolverlo al United.