Hace un año, Mariona Caldentey obtuvo el reconocimiento que merecía. Durante diez años brilló en el Barcelona, pero las estrellas que la rodeaban acaparaban los titulares. Todo cambió cuando fichó por el Arsenal: se convirtió en la jugadora clave de las Gunners y sorprendió a su exequipo en la final de la Liga de Campeones, logrando un título europeo inesperado.
Finalmente, el Balón de Oro se lo llevó su compañera Aitana Bonmati, clave en la final del Barça y en la Euro 2025 de España. El segundo puesto de Caldentey, aunque algunos lo vieron injusto, le dio el reconocimiento que merecía. También fue elegida Jugadora del Año en Inglaterra.
En su segunda temporada en Londres, ha bajado su producción de goles y asistencias al jugar más retrasada, lo que suele penalizar en estos premios.
Sin embargo, brillar en las rondas finales de la Liga de Campeones ayudaría a destacar su nivel en esta nueva función. Un año después de anotar dos goles en las semifinales contra el Lyon, el OL se tomó la revancha. Caldentey jugó en un centro del campo que sufrió ante la excelencia de Dumornay, y fue sustituida a 20 minutos del final en Francia, cuando el Arsenal buscaba el gol.
¿Deberían los Gunners devolverla a una posición más adelantada la próxima temporada para aprovechar sus cualidades en el último tercio del campo? Es una pregunta que algunos se hacen, aunque su entendimiento con Kim Little en la base del centro del campo haya funcionado. Además, el Arsenal carece de una ‘10’ fija y hay dudas sobre el futuro de Beth Mead y Caitlin Foord, lo que podría abrirle de nuevo la puerta a un papel más ofensivo.