Pese al interés del PSG, el Madrid tiene la sarten por el mango. Acaba de renovar a Martínez hasta 2029 y le ha puesto una cláusula de 150 millones, lo que dificulta su salida y obliga a cualquier comprador a negociar con los blancos. Además, si se fuera, sería una venta definitiva sin opción de recompra, algo que el Madrid casi nunca acepta con sus joyas.