La sanción ha sido cuestionada, pues las directrices de la UEFA establecen una suspensión mínima de diez partidos por atentados contra la dignidad humana por motivos de color de piel, raza, religión, origen étnico, género u orientación sexual. La UEFA se ha negado a explicar por qué el Órgano de Control, Ética y Disciplina (CEDB) impuso solo seis partidos.
Mientras tanto, Prestianni deberá mantener una conducta intachable durante dos años; de lo contrario, se activarán los tres partidos restantes de su sanción, lo que podría afectar su carrera en el Benfica y en la selección argentina.