Según el informe arbitral, Piqué cometió una leve agresión contra el colegiado, sin llegar a la violencia física. El árbitro Alonso De Ena Wolf le acusa de insultar y amenazar tanto al principal como a sus asistentes.
«Más vale que salgáis escoltados para que no os pase nada. En otro país os darían una paliza, pero aquí en Andorra somos un país civilizado», habría dicho el jugador de 39 años a los árbitros.
La Federación Española de Fútbol le impuso seis partidos de suspensión y la prohibición de participar en cualquier actividad futbolística oficial durante dos meses por «actuaciones manifiestas y públicas que menoscaban la dignidad y la decencia del deporte». El director deportivo Jaume Nogues recibió las mismas sanciones por comentarios ofensivos.