El Andorra ha rechazado públicamente la versión del árbitro sobre el incidente. En un comunicado oficial, el club afirma que los hechos descritos en el anexo arbitral no ocurrieron como se indica y confirma su intención de presentar pruebas en defensa de Piqué.
«El FC Andorra expresa su total desacuerdo con el contenido del informe arbitral correspondiente al partido disputado ayer, viernes 1 de mayo, contra el Albacete», indica un comunicado en lawebdel club.
Tras analizarlo, el club considera que algunos puntos del informe no reflejan con verdad ni precisión los hechos ni las conversaciones entre el árbitro y sus representantes, y exige una rectificación y una transcripción exacta de lo ocurrido.
Pese a ello, la RFEF impuso medidas adicionales: el cierre de las zonas VIP y palcos del estadio, donde Piqué y Nogués suelen sentarse para supervisar los partidos.
Además, el presidente Ferran Vilaseca fue inhabilitado cuatro meses y el delegado Cristian Lanzarote sancionado con tres partidos. También recibieron castigos el entrenador Carles Manso, el preparador de porteros Daniel Ortiz y varios miembros del cuerpo médico.