La luna de miel de Mbappé en el Real Madrid ha terminado. Ahora hay urgencia y frustración, impensadas cuando fue presentado ante un Bernabéu lleno el verano pasado.
Mientras el equipo lucha por mantener el ritmo en La Liga y muestra vulnerabilidad en la Liga de Campeones, muchos apuntan a la antigua superestrella del París Saint-Germain como responsable.
Los desequilibrios tácticos han afectado a Arbeloa desde la llegada de Mbappé, y el entrenador español lucha por integrar al francés y a Vinicius Junior en un ataque cohesionado.
La defensa se resiente y, en el último tercio, la falta de compenetración ha hecho que la afición pida cambios estructurales ya para salvar la temporada.