Aunque se incorporó al Benfica —fichaje que le permitió volver a sus raíces—, Mourinho conoce el interés de su exequipo y ya analizó a la plantilla. Si regresa al Bernabéu, impone dos condiciones firmes.
La primera es tener influencia total sobre la estrategia de fichajes.
Quiere influir en la identificación de los puestos a reforzar, más allá de nombres concretos, pues considera que la plantilla está desequilibrada en varias áreas clave. En su anterior etapa fichó a Luka Modric, Mesut Özil y Sami Khedira, y ahora busca la misma autoridad para corregir el plantel.