Las tensiones en la plantilla del Real Madrid han generado rumores de bajas, entre ellas la de Federico Valverde, quien sufrió un traumatismo craneoencefálico tras una disputa con Aurelien Tchouameni. Este incidente encendió la alarma en el vestuario y acaparó la atención de la prensa en las últimas semanas. Sin embargo, según Pérez, todos los jugadores se «llevan de maravilla». Las discusiones en los entrenamientos son normales, pero «no hay malicia en esta campaña orquestada», aclaró. Un jugador habría filtrado lo ocurrido en el vestuario a la prensa, y Pérez afirmó saber quién es el topo sin dar nombres.
Además, restó importancia al supuesto poder de las estrellas, que, según varios medios, se habrían rebelado en parte contra Xabi Alonso —y bajo el cual también sufriría su sucesor, Álvaro Arbeloa—. «Los entrenadores tienen la última palabra», afirmó. «No sé por qué dije al final de mi primer mandato que había educado mal a los jugadores. Nunca he hablado con ninguno, ni siquiera con Mbappé; solo lo saludo en los entrenamientos».
Se asegura que los días de Arbeloa están contados y que José Mourinho ocupará el cargo. Aunque Pérez ha sido reservado, se le considera un firme defensor de su regreso, sobre todo por su mano dura con las estrellas.