Aunque algunos veteranos se quedaron fuera, Deschamps renovó a los Bleus con 13 debutantes en un Mundial. Destacan el delantero del Crystal Palace Jean-Philippe Mateta y Lacroix, del Wolfsburgo.
«Mateta ha sido muy eficaz con nosotros y también con su club, sin haber jugado en dos meses y con 20 goles. Tiene un perfil diferente, que puede que necesitemos en algún momento», explicó el seleccionador.
Sobre los jóvenes, como Michael Olise y Warren Zaire-Emery, añadió: «Un poco de tensión puede oxigenar al grupo. Olise es un fenómeno; al principio le costó, pero ahora está listo. No solo se trata de novatos, sino de madurez. Gestionar las emociones es clave. La Copa del Mundo es lo máximo. Los acompañamos».