Mientras la plantilla actual sufría la ira de las gradas, el ambiente cambió brevemente para rendir homenaje a los iconos del fútbol que se marchan. En un gesto unánime, el público del Bernabéu ovacionó de pie a Santi Cazorla, del Oviedo, y a Dani Carvajal, del Madrid, por sus brillantes carreras. Sin embargo, el entrenador interino Álvaro Arbeloa permaneció sentado durante un partido táctica y anímicamente descoordinado.