Un enfrentamiento físico entre Valverde y Tchouameni ha envenenado el ambiente en el Real Madrid y dividido el vestuario. El uruguayo, que tuvo que recibir atención hospitalaria, se disculpó públicamente, pero su situación sigue marginada.
La directiva, furiosa con el doble campeón de la Liga de Campeones, ya impuso una multa de unos 550 000 dólares para cerrar el asunto internamente. Para el Manchester United, este caos es una oportunidad de fichar a un talento de talla mundial que ha jugado 371 partidos con los blancos, aunque el traspaso veraniego aún es incierto.