Mbappé volvió al once titular pocos días después de ser abucheado por su propia afición en la victoria ante el Real Oviedo. El francés mostró destellos de su talento mundial, como un taconazo que casi acabó en asistencia para Aurélien Tchouameni, pero falló en la definición. Su mayor aportación fue desordenar la defensa sevillista con su presencia, lo que facilitó el primer gol a Vinicius.
Creyó ampliar la ventaja tras driblar al portero, pero el asistente anuló el gol por fuera de juego. Falló dos ocasiones claras, no acertó a puerta en cinco intentos, perdió la posesión 15 veces y ganó solo dos de 10 duelos en el suelo, en una actuación que reflejó sus dificultades pese a la victoria madridista.