Los aficionados del Chelsea aún no se hacen a la idea del fichaje, dada la situación del club.
El malestar de la afición llevaba tiempo cocinándose y amenazaba con explotar en un motín contra la propiedad, como se vio en las protestas esporádicas contra BlueCo y en la concentración de cientos de seguidores en Wembley Way con una pancarta que pedía «¡Fuera BlueCo! Queremos recuperar nuestro Chelsea».
La llegada de Alonso, técnico de 44 años, ha calmado a muchos. Su experiencia y su perspicacia táctica pueden unir al grupo y liberar el talento de la plantilla.
Además, se valora que su cargo sea el de «manager» y no solo «entrenador jefe», lo que le otorgará más influencia que a sus antecesores. Ahora la directiva debe cumplir su promesa y respaldarlo con fichajes de garantías. Ya mostró lo que puede lograr con las herramientas adecuadas en el Leverkusen, donde fichó a Xhaka y otros en 2023 para destronar al Bayern y dar al Werkself su primer título.
Así, pese a otra campaña decepcionante, los aficionados del Chelsea ven el futuro con optimismo, aunque les espera un verano movido.