La apuesta le ha salido bien a Fati. Después de más de dos años luchando por recuperar su forma física y nivel, el extremo ha relanzado su carrera en la Ligue 1 tras llegar cedido al Mónaco. Tras una etapa complicada en el Brighton, donde no se hizo con un puesto fijo, Fati fichó por el Mónaco y por fin ha vuelto a parecer el jugador que en su día lució la emblemática camiseta con el número 10 del Barcelona.
Bajo la dirección de Adi Hutter y, más tarde, de Sébastien Pocognoli, el internacional español ha marcado 12 goles en 30 partidos en todas las competiciones. Aunque no siempre ha sido titular, su fulgurante inicio de temporada y su puntería, incluso saliendo desde el banquillo, demuestran que su talento sigue intacto pese a sus anteriores lesiones.