Aunque el veterano polaco cobraba 26 millones de euros brutos, su salida no mejora las finanzas del Barça porque su salario ya no estaba previsto para la próxima temporada, al expirar su contrato en verano. Para cumplir la regla 1:1 de La Liga, el club necesita confirmar los 32 millones que le adeuda New Era Visionary Group por los asientos VIP y vender a Ansu Fati antes del 30 de junio por unos 10 o 11 millones. Solo así podrá perseguir sus objetivos de fichajes y mantener sus cuentas en positivo.