El Barcelona cree que la voluntad de Rashford de quedarse en España fortalece su posición en la negociación. Según los informes, el delantero no quiere volver a Old Trafford y ha rechazado otras ofertas, lo que reduce las opciones del United. Esta postura anima al Barcelona a buscar pagos flexibles, como plazos o una compra obligatoria en 2027.
Aun así, el club sabe que quizá termine pagando los 30 millones completos. Las alternativas, como Julián Álvarez (Atlético) y Joao Pedro (Chelsea), son aún más caras y sus clubes no bajan el precio.