Valverde quiere dejar atrás la tensión, pero el Real Madrid ha vivido fuertes repercusiones internas. Según se informa, la directiva consideró el altercado una grave falta profesional y abrió una investigación disciplinaria contra los dos jugadores implicados. Cada uno recibió una multa de 500 000 € (432 000 £), aunque finalmente no hubo suspensión.
El jugador de 27 años cree que la experiencia le ayudará en su rol de líder. «Confío en que esto me haga un mejor capitán en los próximos años», dijo Valverde tras disculparse. Reconoció que el «cansancio de la competición y la frustración» influyeron en el incidente, ocurrido durante una temporada sin títulos para el club.