La entrevista se tornó personal al preguntarle al entrenador del Arsenal sobre el desgaste emocional de liderar en la cima del fútbol europeo. Arteta, visiblemente emocionado, elogió a su esposa, Lorena, por mantener la estabilidad familiar mientras él afronta la presión constante de dirigir un equipo de élite.
«Si hay alguien que se merece este éxito, esa es mi mujer, Lorena», confesó. «Lo que hace por mí y por nuestros hijos no tiene nombre: a menudo no estoy y, cuando estoy, a veces no estoy de verdad».