El delantero confesó que llevaba años estudiando español. «De niño soñaba con jugar en el Barça y, para prepararme, quería hablar el idioma. En Newcastle hablaba cada día con mi fisioterapeuta y le repetía que algún día jugaría en el Barça, así que me puse a aprender español».
Además, sorprendió a los aficionados locales al afirmar en catalán fluido: «Estic molt feliç» («Estoy muy feliz»).