Antes de que fracasara el fichaje, el director deportivo del Bayern, Max Eberl, se mostró optimista sobre el interés por el delantero: «Estamos de acuerdo en ficharlo si su precio es asequible. Hemos tenido una conversación muy positiva y esperamos avanzar».
La directiva lo veía como el refuerzo ideal, pero su negativa a pagar la alta valoración del Newcastle permitió la entrada del Barcelona.